
La inteligencia emocional, un término difundido mundialmente por el periodista y escritor Daniel Goleman quen la deine como la capacidad de:
1) Sentir
2) Entender
3) Controlar y
4) Modificar estados anímicos
a) Propios y
b) Ajenos.
Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas:
1) Sentir
2) Entender
3) Controlar y
4) Modificar estados anímicos
a) Propios y
b) Ajenos.
Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas:
A. INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (internas o de autoconocimiento).A este grupo pertenecen tres habilidades: a. La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo) b. El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado anímico y su exteriorización). c. La capacidad de motivarse y motivar a los demás.
B. INTELIGENCIA INTERPERSONAL (externas o de relación) A este grupo pertenecen dos habilidades:
a.La empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y situaciones desde su perspectiva), y
b. Las habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo).
¿De qué manera podemos utilizar la Inteligencia Emocional para ayudar a estudiar a nuestros hijos?
PONIENDO LAS EMOCIONES A FAVOR
Como vimos en el ítem anterior, entre los distintos factores que intervienen en los estudios y el aprendizaje, se encuentra el factor emocional, que puede obrar a favor del proceso educativo (equilibrio emocional) o en contra (desequilibrio emocional).
Como lo muestran las investigaciones científicas más recientes, aproximadamente un 50% de nuestros rasgos emocionales personales nos vienen de herencia genética, y el otro 50% proviene de nuestra crianza y de nuestras experiencias más tempranas de la infancia.
Con este conocimiento, y aceptando las naturales e inmodificables tendencias temperamentales que poseen nuestros hijos, podemos ayudarlos en cada una de las áreas de la Inteligencia Emocional:
1) En el autoconocimiento, detectando señales de ansiedad, nerviosismo o miedo, y previniendo problemas de relación (dentro y fuera de la familia) que pueden obstaculizar una determinada etapa de estudio.
2) En el control emocional, aprendiendo estrategias psico-físicas que permitan neutralizar los estados de ansiedad, los estallidos temperamentales o los estado de perturbaciones afectivas.
3) En la motivación, requisito fundamental del verdadero aprendizaje, aprendiendo a neutralizar y/o superar los estados de abulia, y la displicencia o la ausencia de interés y motivación en una materia.
4) En la empatía, aprendiendo a percibir y comprender los sentimientos y emociones de familiares, amigos y compañeros de estudio.
5) En las habilidades sociales, aprendiendo a establecer buenas relaciones con los profesores y los compañeros de escuela.
II. ¿Cuáles son los factores que intervienen en el aprendizaje?
Como vimos en el ítem anterior, entre los distintos factores que intervienen en los estudios y el aprendizaje, se encuentra el factor emocional, que puede obrar a favor del proceso educativo (equilibrio emocional) o en contra (desequilibrio emocional).
Como lo muestran las investigaciones científicas más recientes, aproximadamente un 50% de nuestros rasgos emocionales personales nos vienen de herencia genética, y el otro 50% proviene de nuestra crianza y de nuestras experiencias más tempranas de la infancia.
Con este conocimiento, y aceptando las naturales e inmodificables tendencias temperamentales que poseen nuestros hijos, podemos ayudarlos en cada una de las áreas de la Inteligencia Emocional:
1) En el autoconocimiento, detectando señales de ansiedad, nerviosismo o miedo, y previniendo problemas de relación (dentro y fuera de la familia) que pueden obstaculizar una determinada etapa de estudio.
2) En el control emocional, aprendiendo estrategias psico-físicas que permitan neutralizar los estados de ansiedad, los estallidos temperamentales o los estado de perturbaciones afectivas.
3) En la motivación, requisito fundamental del verdadero aprendizaje, aprendiendo a neutralizar y/o superar los estados de abulia, y la displicencia o la ausencia de interés y motivación en una materia.
4) En la empatía, aprendiendo a percibir y comprender los sentimientos y emociones de familiares, amigos y compañeros de estudio.
5) En las habilidades sociales, aprendiendo a establecer buenas relaciones con los profesores y los compañeros de escuela.
II. ¿Cuáles son los factores que intervienen en el aprendizaje?
PARA AYUDAR TENEMOS QUE SABER
En el aprendizaje intervienen diversos factores, y ninguno de ellos garantiza, por sí solo, una performance exitosa en los estudios. Estos factores son:
a. Académico: (asistencia suficiente a clase, atención en ella, lectura de los materiales, técnicas de estudio, etc.).
b. Referencial (la relación con la familia, los profesores, los compañeros de clase y las amistades).
c. Emocional (interés, motivación, estados anímicos, estímulos, deseos y metas personales, etc.).
d. Ambiental (la casa, el colegio, los sitios que se frecuentan, etc.).
Los padres podemos ejercer influencia -positiva, nula o negativa- en cada uno de los ámbitos en los que se produce el proceso educativo.
En especial, tomando cada uno de los aspectos principales -en relación con nuestro rol- de cada ámbito:
En el académico, verificando que nuestros hijos apliquen técnicas de estudio eficaces.
En el referencial, manteniendo la armonía en las relaciones familiares, ya que la familia es la principal fuente de estímulos para un estudiante.
En el emocional, ayudando en todo lo posible a mantener el equilibrio emocional de nuestros hijos, y proveyéndoles de todas las fuentes de motivación que estén a nuestro alcance.
En el ambiental, garantizando un clima favorable, en nuestra casa, para crear las mejores condiciones posibles para el estudio individual o en grupo.
En el aprendizaje intervienen diversos factores, y ninguno de ellos garantiza, por sí solo, una performance exitosa en los estudios. Estos factores son:
a. Académico: (asistencia suficiente a clase, atención en ella, lectura de los materiales, técnicas de estudio, etc.).
b. Referencial (la relación con la familia, los profesores, los compañeros de clase y las amistades).
c. Emocional (interés, motivación, estados anímicos, estímulos, deseos y metas personales, etc.).
d. Ambiental (la casa, el colegio, los sitios que se frecuentan, etc.).
Los padres podemos ejercer influencia -positiva, nula o negativa- en cada uno de los ámbitos en los que se produce el proceso educativo.
En especial, tomando cada uno de los aspectos principales -en relación con nuestro rol- de cada ámbito:
En el académico, verificando que nuestros hijos apliquen técnicas de estudio eficaces.
En el referencial, manteniendo la armonía en las relaciones familiares, ya que la familia es la principal fuente de estímulos para un estudiante.
En el emocional, ayudando en todo lo posible a mantener el equilibrio emocional de nuestros hijos, y proveyéndoles de todas las fuentes de motivación que estén a nuestro alcance.
En el ambiental, garantizando un clima favorable, en nuestra casa, para crear las mejores condiciones posibles para el estudio individual o en grupo.
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